Después
de que adolescentes de 4ºESO se formaran en estas competencias,
padres y madres trabajaron la temática desde la parentalidad
positiva.
La
autonomía emocional es la capacidad de gestionar los propios
sentimientos con seguridad y criterio, lo que permite a la persona
mantener una actitud positiva y resiliente ante las dificultades sin
dejarse influir en exceso por las presiones externas. Ayudar a
jóvenes en el desarrollo de esta competencia en el campo de la
afectividad sexual no solo es de vital importancia sino que también
centra un gran interés en este sector de la población. El objetivo
en el taller para jóvenes era promover actitudes y valores ante la
sexualidad como forma de relación y comunicación, fuente de
satisfacción y felicidad. Han consistido en dos sesiones de una hora
de duración para estudiantes, habiendo abarcado a más de 240
personas, un 46,91% mujeres y un 53,09% hombres, que cursan 4º de la
ESO en los IES La Arboleda y José Antonio Fernández Muriel, del 7 de abril al 22 de mayo de 2026.

Como
contrapartida a esta formación se celebró una sesión con padres y
madres del alumnado del taller, al que se sumaron progenitores de
adolescentes en general. Esta actuación se denomina “Puerto
Seguro: educar para querer y quererse”. En esta, los objetivos
fueron promover la autonomía emocional en los hijos y en las hijas
adolescentes y compartir los contenidos y valores presentes en el
taller que recibieron sus hijos. Se trata de potenciar una
construcción de la afectividad minimizando los estereotipos de
género y de incorporar un lenguaje preciso, no sexista ni
discriminatorio. Se celebró en la sala de conferencias de la
biblioteca pública Baltasar de los Ríos con casi una veintena de
madres y padres, el 25 de mayo de 2026.

Para
los estudiantes se mostró una definición de la autonomía emocional
como "la capacidad de reconocernos responsables de lo que
pensamos, sentimos, decimos y como actuamos al respecto”, siendo el
punto de partida el autoconocimiento. Así se trabajó un concepto
vital: El espacio personal (nuestra vida) que está formado por el
espacio interior (lo que sólo nos pertenece a nosotros: fantasías,
recuerdos, ideas, sueños, placer propio...), el espacio relacional
(cómo me posiciono en las relaciones con los demás) y el espacio
social (mis roles sociales: estudiante, hijo-a, hermano-a,…).
Después, con dos personas voluntarias se representaban algunos
aspectos que suelen ocurrir en las relaciones de pareja y tener una
visión crítica sobre esto. Realizaron
meditaciones de atención a uno-a mismo-a y se recogieron preguntas
anónimas para ser respondidas en la segunda.
Durante
el taller lanzamos las siguientes preguntas: “¿Tenéis
alguna duda relacionada con este tema (sexualidad)?”
y “¿Os
gustaría saber algo sobre las relaciones de pareja? Alguna duda,
inquietud…”,
y el alumnado nos escribe en una nota anónima que luego se procesará
con la idea de darles respuesta a sus inquietudes, y
en caso de que no se pueda dar, al menos, darles el acceso a los
servicios públicos especializados que atiende a la juventud en estos
asuntos. Para
ello
estos
talleres crean un espacio seguro y tranquilo para poder hablar de la
sexualidad, para revisar mitos y contrastarlos
con
la correspondiente realidad, para poder expresar los miedos, tabúes,
y cómo podemos sentirnos más seguros y seguras. Como
no podía faltar, en la segunda sesión se
planteó la cuestión sobre la conexión con la otra persona a través
de los sentidos... lo sensual, lo erótico, los valores como el
placer compartido, la honestidad y
la
libertad personal.
El
alumnado dice cosas como esta: “Me
ha gustado mucho, he aprendido cosas que no sabía anteriormente. Y
me ha gustado la naturalidad con la que habéis tratado algunos temas
que siguen siendo tabú en la sociedad.”
y
también “Me
ha gustado mucho, sobretodo la forma la que nos hacéis hablar sobre
estos temas sin que nos sintamos incómodos.”
El
trabajo con padres y madres no deja de ser interesante cuando se
realiza la dinámica del espacio personal representándolo con los
aros. O cuando se trabaja en grupo la escucha de frases que
adolescentes pueden decir, y poder descubrir en ellas qué mito o
miedo puede haber detrás. Para después hacer un contraste con la
realidad que ayude a derribar esa idea, con fundamento, de
tal manera que como padres y madres podamos pensar una respuesta
pasándola por unos
filtros que ayuden a que nuestro mensaje ejerza
la parentalidad positiva que haga
crecer
y desarrollarse sanamente a nuestros hijos e hijas.
 |
| Filtros |
Para
finalizar el taller, padres y madres realizaron
la misma meditación de “Atención a uno-a mismo-a” que se diseñó
para el alumnado adolescente, seguido de la cual evaluaron la actividad en
términos generales. Las
personas adultas dicen que “Me
ha parecido fantástico la manera de actualizarnos como padres, para
que, a la hora de comunicarnos con nuestros hijos, sea más cómodo”.
Y también expresaron:
“Me
ha parecido genial. Poder saber llegar a mis hijos con lo que he
aprendido hoy”.
Otra
madre comenta que se siente “Más segura ante situaciones que,
entiendo, se me van a presentar”.
Se
concluye de manera evidente que se haya logrado hablar de lo afectivo
y sexual de manera respetuosa, que el enfoque haya sido la promoción
de la salud mental y la educación emocional en los centros
educativos y que las familias hayan podido formarse y orientarse en
esta etapa de crianza desde la parentalidad positiva. Ambas
actuaciones formaron parte de los ámbitos educativo y familiar
respectivamente, y ha sido un éxito de cobertura de estas
necesidades emergentes de los IES canalizadas a través de sus
orientadoras y con el impulso de las embajadoras emocionales,
docentes que enlazan los centros con el proyecto municipal Lepe
Siente de los Servicios Sociales y de Educación del Ayuntamiento de
Lepe.
Presentación de la exposición del taller para madres y padres "Puerto Seguro: Educar para querer y quererse":