lunes, 18 de mayo de 2026

La formación en regulación emocional se extendió a casi la totalidad de entrenadores-as deportivos




En dos jornadas se completaron sendos talleres de regulación emocional con especial trabajo sobre la ansiedad y la frustración, con una duración de 3 horas cada uno. El proyecto de intervención comunitaria de educación emocional Lepe Siente, de los Servicios Sociales y de Educación, actuó en este caso desde el ámbito laboral, pretendiendo señalar unas líneas y pautas para desarrollar competencias emocionales en personal del Ayuntamiento de Lepe que trabaja con menores. De esta forma también se llevaron a cabo durante este curso actividades formativas dirigidas a profesionales de nuevo ingreso y a monitores de ocio y tiempo libre que atienden a la infancia.

 

Es fundamental el conocimiento de los enfoques y metodologías que usamos basados en la ciencia de la Prevención, la Educación Emocional, la meditación de Atención Plena, la Parentalidad Positiva y la comunicación asertiva y no violenta. La finalidad atiende a un cambio de paradigma en la forma de criar y educar centrada en los derechos de la infancia,  los buenos tratos y la evidencia científica de las teorías del desarrollo evolutivo a la par de la psicología humanista. Estas actuaciones vienen legitimadas por los distintivos de nuestro municipio, tal es el caso de la denominación de "Ciudad Amiga de la Infancia", el reconocimiento a la Promoción de la Parentalidad Positiva por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 más la Federación Española de Municipios y Provincias, como por el I Plan Local de Salud de Lepe que las respaldan. De esta manera, el Área de Servicios Personales del Ayuntamiento de Lepe, que abarca un numeroso conjunto de departamentos y unidades, puede encontrar una coherencia de trabajo bajo los mismos principios. 



Las salas de audiovisuales del Pabellón Municipal de Deportes José Manuel Cortés  y la sala de conferencias de la Biblioteca Pública Municipal Baltasar de los Ríos, acogieron en total a 34 profesionales de diferentes disciplinas deportivas. 

En estos espacios se pudo explorar las situaciones en las que aparecen ansiedad y frustración con mayor frecuencia. Fue una lluvia de ideas lanzando en frases esos momentos: "Tener retos no realistas", "No superar marcas", "Exigencias (desde distintas instancias)", "Competición: todos-as quieren ganar", "No ser seleccionados-as", "Miedo a fallar", etc. 

Antes que nada, decir que seguimos un modelo pentagonal de Educación Emocional, es decir, basado en cinco competencias. La primera competencia se denomina Conciencia emocional, que podría definirse como la capacidad de reconocer y entender lo que se siente y también lo que sienten los demás. Implica saber identificar y poner nombre a las emociones, además de percibir el ambiente emocional que existe en una situación o lugar. Se usó una técnica que ayuda para esto: la meditación de Atención Plena. Por eso se llevó a cabo la Respiración consciente, el llevar la atención a la respiración tal y cómo la estamos notando, con curiosidad y amabilidad. Luego, se desplazó la atención de la respiración a las sensaciones corporales y a los sentidos, sirviendo de ejercicio para estar en el presente, y desde ahí poder relacionarnos con las emociones que estemos sintiendo. Al hilo de esto es sabido que conviene aumentar y usar un vocabulario emocional para que podamos etiquetar lo que sentimos con una palabra que sea más precisa.
Este tipo de meditación también sirve para la regulación emocional, tratándose de la segunda competencia del modelo, que podemos definir como la capacidad de gestionar las emociones de manera adecuada. Consiste en comprender cómo las emociones influyen en lo que pensamos y hacemos, saber afrontar situaciones difíciles y favorecer emociones positivas en uno mismo. Esta competencia protagoniza el taller que estamos haciendo realidad para que podamos figurarnos cómo aplicar estos conocimientos y actitudes en el entorno deportivo y con la infancia y adolescencia. Para ello será necesario mantener un ambiente que sea seguro y respetuoso, así los niños y las niñas podrán darse cuenta de que en él pueden expresar lo que sienten siendo escuchados y sin ser juzgados. 

Dos de las emociones que queremos estudiar son la ansiedad y la frustración. La ansiedad es un estado de inquietud y nerviosismo que se experimenta ante un riesgo imaginario, posible pero poco probable. Desde Lepe Siente se trabaja en aulas de bachillerato (puede consultarse aquí: Ansiedad y pautas para manejarla). Entonces, se trata de que entrenadores y entrenadoras, primero legitimen y validen esa emoción (como método de desarrollo emocional). Validar una emoción es reconocer que lo que una persona siente es real y tiene sentido dentro de su experiencia, aunque no necesariamente se esté de acuerdo con su interpretación o con su conducta. Y, legitimar es aceptar que esa emoción tiene derecho a existirEntonces, en principio validaremos y legitimaremos la ansiedad que se manifieste. Esto favorece a que el niño y la niña se regule emocionalmente y aumenta la sensación de ser comprendidos. El entrenador, la entrenadora, puede ser consciente de cómo se siente personalmente, y de cómo se reflejan esas emociones en su cuerpo, y poder saber si puede ser empático-a o compasivo-a en ese momento, al menos, consigo mismos. "¿Cómo me trato a mí mismo-a?" y  "¿Qué me digo?". Realmente estamos hablando sobre cómo se regula la persona adulta (autorregulación) y cómo se regula el/la menor gracias al apoyo y modelo que ve en su adulto-a de referencia (heterorregulación). 

Definimos la frustración ilustrándola con esta infografía:


Sería una mezcla de sorpresa y enfado cuando los resultados no cumplen nuestras expectativas. De ahí lo saludable es aprender sobre qué está bloqueando las metas, hacer ajustes e impulsarnos para el cambio. Pero, si hay bloqueo el/la menor necesitará nuestra ayuda. 

Así que en grupo se puso en práctica el trabajo con unos supuestos. Eran situaciones escritas en las que había que descubrir cuáles son los "filtros mentales" que hacen aumentar la ansiedad y/o frustración: 


Algunos ejemplos de frases: 
- "¿Y si me caigo delante de todo el mundo en la carrera? Seguro que todos se ríen y no vuelvo a querer competir jamás". Aquí se fija en lo negativo, hay catastrofismo y dramatización. Y puede cambiarse por "Voy a disfrutar y a dar el máximo".
-"Es terrible e insoportable que el entrenador me haya dejado en el banquillo hoy; ¡es una injusticia catastrófica!". Se fija en lo negativo y hay dramatización. Que puede cambiarse por "Me lo voy a tomar como un reto y voy a demostrar que puedo jugar". 
- "No sirvo para el baloncesto, nunca voy a aprender a botar bien con la izquierda, es imposible". Se fija en lo negativo, hay sobregeneralización y dramatización. Y puede cambiarse por " Tengo dificultad para botar con la izquierda, pero sigo entrenando con grupos menores para mejorar".


Y, además de promover un buen trato hacia uno-a mismo-a y hacia las demás personas, propusimos otra herramienta de regulación: el semáforo emocional: 


Muy útil para regular aquello que sabemos que será lo primero que nos sale cuando sentimos una emoción. Por lo tanto, lo primero es hacer una parada consciente, para inhibir tonos altos de voz, respirar hondo hasta que se vaya ganando tiempo a restablecer nuestra capacidad de pensar con más claridad, y dar un paso a la acción, que incluso puede ser el dejarlo para más tarde. 



Dejamos aquí la presentación de los contenidos para que puedan consultarlo las personas interesadas: 


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